El servicio de frenos es una de las reparaciones más comunes que se realizan diariamente. Aunque el reemplazo es inevitable, hay muchas maneras de conservar sus frenos y prolongar un viaje al mecánico. El mantenimiento adecuado es fácil, si usted sabe qué mirar y escuchar.
¿Cómo funcionan los frenos de disco?
Los frenos de su vehículo están formados por muchos componentes que trabajan juntos para detener su coche en un momento dado. Así, dentro de un sistema de frenado, tenemos el pedal, el cilindro maestro, los cilindros de rueda, los pistones, las pastillas, los rotores, los tubos metálicos y las mangueras flexibles que mueven los líquidos esenciales.
Cuando pisas el pedal, deberías sentir inmediatamente que los frenos se activan. Al pisar el pedal, el líquido hidráulico de los conductos de los frenos se presuriza, lo que engrana los pistones y empuja las pastillas hacia el rotor. Al pisar el pedal de freno con más fuerza, se crea más presión y hace que los pistones empujen las pastillas contra el disco con más firmeza.
Cómo efectuar mantenimiento del freno de discos
Muchos coches modernos tienen sensores que necesitan ser recalibrados por un mecánico para asegurarse de que siguen funcionando correctamente después del servicio. No apriete los frenos, están ahí para ayudarle a conducir con seguridad. Siempre que sea posible, debe frenar suavemente y detenerse.
El líquido de frenos juega un papel importante en la detención de su coche, no dura para siempre y debe ser reemplazado. A medida que se conduce, puede absorber el agua del aire y la suciedad puede acumularse.
Escuche a sus frenos. Cuando no están contentos (y necesitan servicio), normalmente se lo dirán. Dependiendo del problema, puede notar un silbido o un chirrido. Un silbido agudo al frenar suele significar que el líquido de frenos está bajo.























