Cuanto más tiempo tenga tu vehículo, más probable es que te encuentres con problemas eléctricos. Aunque suelen consistir en bombillas quemadas y fusibles fundidos, en ocasiones, pueden complicarse un poco más. ¿Funcionan las luces de tus frenos pero no las traseras? Descubre cómo solucionarlo.
¿Funcionan las luces de tus frenos pero no las traseras? Descubre cómo solucionarlo
1. Bombillas malas/incorrectas
Si la bombilla de la luz trasera se quema, tendrás que sustituirla. Si acabas de cambiarlas, el problema puede ser que estés usando las equivocadas, comprueba el número de pieza y compáralo con las bombillas de recambio.
2. Fusibles fundidos
Todo lo que necesitas hacer para comprobarlo, es localizar la caja de fusibles de tu vehículo y comprobar con una luz de prueba o un multímetro. Si no puedes saber si está quemado, cambia el fusible por otro con el mismo amperaje.
3. Interruptor de control defectuoso
Es una de las razones más comunes por las que tus luces traseras dejan de funcionar. Cuando esta pieza está defectuosa, lo más frecuente es que también se pierdan las luces de estacionamiento delanteras.
4. Problemas de cableado/tierra mala
Los cables rotos, las líneas cruzadas y la corrosión excesiva son problemas comunes, especialmente en los vehículos más antiguos.
5. Enchufes o tomas de corriente corroídos o dañados
¿Funcionan las luces de tus frenos pero no las traseras? Descubre cómo solucionarlo. Siempre que vayas a sustituir una bombilla, debes mirar el propio casquillo para ver si está en buen estado. Si hay corrosión, utiliza un cepillo de alambre y WD-40 para limpiar. Si el daño es lo suficientemente grave, tendrás que sustituir el casquillo.
6. Sensor de luz diurna ambiental defectuoso
Puede deberse a un mal sensor de luz ambiental, que indica al coche cuándo debe encender las luces traseras. Este sensor suele estar situado en el parabrisas delantero.























