Los filtros de partículas son piezas que ayudan a reducir la contaminación que emiten los vehículos. Se trata de piezas que están diseñadas para acumular en su interior las partículas sólidas del humo y minimizar la contaminación. Si bien son piezas importantes para proteger el medio ambiente, también es cierto que el tiempo las deteriorará.
De hecho, los filtros reciben regeneraciones que permiten que las partículas almacenadas en su interior se descompongan y salgan al exterior. Pero, finalmente el filtro se obstruirá y resultará en una cambio que puede resultar bastante costoso. Sin embargo, en este post te contamos acerca de tres maneras de limpiarlo que evitarán que tengas que cambiarlo.
- Tratamiento con líquido de limpieza. El filtro de partículas debe desmontarse. Luego se tapan todos los orificios excepto el de entrada de gases al interior y se procede a aplicar el líquido de limpieza. Este debe entrar poco a poco y atravesar las almenas interiores obstruidas por el hollín. Una vez lleno, se deja actuar al producto por al menos doce horas. Pasado ese tiempo, se lava con agua a presión. Es recomendable montarlo enseguida y salir a la carretera para que los gases sequen el interior y se empiecen a realizar la regeneraciones.

2. Limpieza por ultrasonido. La pieza debe ser sumergida en la máquina llamada lavadora de ultrasonidos. Es un aparato que posee fluido mezclado con agua caliente y emite vibraciones que desprenden los restos de sedimentos que pueda tener en su interior la pieza. El proceso suele tardar una hora y media y es bastante efectivo.

3. Limpieza con aditivos. Hay una serie de aditivos químicos que pueden limpiar el filtro. Algunos de ellos se añaden al depósito de combustible y otros se colocan directamente en el interior. Hay que decir que si el filtro está muy obstruido este método podría no resultar suficiente para restaurar la pieza.























