En gran medida los frenos representan el sistema de seguridad más importante de tu auto, por lo que inspeccionarlo al menos una vez cada 6 meses evitará posibles accidentes relacionados a los frenos y te permitirá corregir daños menores del sistema antes de que sean muy graves o más difíciles y costosos de reparar.
Generalmente podrás inspeccionar el sistema de frenos de tu auto sin necesidad de quitar los neumáticos, pero va a depender de los espacios o agujeros que tengan las llantas. Asegúrate de tener una buena vista del disco y las pastillas de los frenos antes de la inspección.
Ten en cuenta que inspeccionar el sistema de frenos de esta manera es muy superficial, y que si sospechas que tienes un problema mayor lo mejor será que consultes a un profesional.
Revisión de los discos
Los discos brillantes de manera uniforme desde el interior hacia el exterior, el desgaste genera algunas líneas pero no serán motivo de preocupación mientras no sean profundas. Si el disco esta frío deberás pasar tu dedo para sentir la textura, si algunos puntos ásperos o ranuras muy pronunciadas entonces habrá llegado el momento de cambiarlos.
Vale recalcar que los discos de freno deben cambiarse por pares para no comprometer la conducción y seguridad de tu auto.
Revisión de las pastillas
Algo bastante sencillo, se encuentran en la parte superior de los discos. Deberán reemplazarse si se encuentran desgastadas a 1/8 o menos de su tamaño de fábrica.
Revisión de las líneas de freno
Las líneas de freno deben estar recubiertas, ser suaves y flexibles. Si se encuentran agrietadas o muy rígidas entonces es momento de ir pensando en reemplazarlas para evitar daños mayores. También debes asegurarte de que las líneas metálicas no estén corroídas, especialmente si vives cerca de la costa ya que la sal del ambiente suele ocasionar ese tipo de problemas.























